Para bodas de día, los colores frescos y luminosos como el verde lima, el coral, el estampado floral o el azul cielo funcionan muy bien, especialmente en tejidos ligeros. Los tonos muy oscuros o metalizados se reservan mejor para bodas de tarde-noche.
El azul marino es probablemente el color más seguro y atemporal para una invitada: es elegante, formal y funciona tanto de día como de noche, en cualquier temporada del año. El verde y el burdeos también son valores seguros que nunca pasan de moda en este tipo de eventos.
La disponibilidad de colores varía según la temporada y las tendencias de cada momento del año. Algunos tonos, como el azul marino o el verde, suelen mantenerse todo el año por ser valores seguros, mientras que los colores más estacionales, tendrán más o menos catálogo disponible en función de la época del año.